LA RESPUESTA DE TORRA AL REY | opinión
El discurso navideño del Rey de Espana obtuvo su pronta reaccion por parte del president catalán. Durante una ofrenda a uno de los mártires del nacionalismo catalán, Quim Torra se expresó rodeado de su corte.
En su respuesta al monarca, el presi niega que haya un problema de convivencia en Cataluña, insiste en que sí haya uno de "democracia y justicia", reclama una respuesta del Estado a la "propuesta" catalana de "autodeterminación" regional, y amenaza una vez más con no votar los presupuestos. Vamos por partes.
¿Hay un problema de convivencia?
¿Puede la mitad separatista decidir que no hay fractura si la otra mitad percibe que sí la hay? Así lo ven los unionistas que conforman a gruesos trazos la mitad de la población. Y ¿se creen los separatistas su propio postulado? Si en mi experiencia ellos son los mas propensos a cortar con quien no comulga con ellos, no veo cómo no se hayan dado cuenta de la fractura.
A no ser, claro está, que se creen respaldados por un consenso social casi total. Este "sol poble" que se inventan y forjan por medio de una presión social que a estas alturas se topa con resistencia.
La banalización de los conceptos
La propaganda del Procés secesionista hace alarde de una versión banalizada de la democracia y la justicia. Si de Quim Torra dependiese, viviríamos ya en un Estado catalán autoritario y chauvinista a base de un golpe de Estado técnico, o defendido con las armas y las vidas dels Mossos d'Esquadra.
Los nacionalistas periféricos y sus hinchas de la izquierda boba confunden asímismo políticos en prisión preventiva, informadísimos de qué se les acusa, con presos políticos. Su lloriqueo es un insulto a todo ciudadano que hemos pagado la fiesta, y en extremo grado contra todo el que ha sido familiar de un preso común que se encarcela varios años por una tontería, dejando a su mujer de hecho viuda y sus hijos huérfanos de padre.
Si el Procés y sus presos han obtenido un apoyo internacional residual, es gracias a la indigna e ilegal malversación de dinero público que se ha gastado, entre otras cosas, en pagar a periodistas sin propio criterio para que escriben bonito sobre el nacionalismo catalán. Dios nos libre de una democracia y una justica estilo Torra.
Las respuestas del Estado
Los secesionistas ya han recibido su respuesta una y mil veces por parte de las estructuras del Estado: no, Cataluña no tiene derecho a la autodeterminación, porque no es una colonia ni es reprimido.
No, no fue legal el 1—0 ni lo fueron el 6—S y el 7—S. No, no hay diálogo fuera del marco de las leyes; y si quieren otras leyes, otro Estatut y otra Constitución, que se lo trabajen políticamente al igual que toda otra fuerza política.
¿Qué tienen que ver los presupuestos?
Los presupuestos no son asunto del Rey. Los llevan el presidente Pedro Sánchez, como es bien sabido. El separatismo catalán peca de una comprensión —verdadera o fingida— muy poco rigurosa del papel de cada uno en toda democracia digna de este nombre. Trata a toda "Madrid" como un ente monolítico.
Y lo que es más: se cree capáz de obtener cualquiera cosa presionando y poniéndose pesados el suficiente tiempo. A base de pataletas quieren erigir un nuevo Estado, y somos muchos los que nos santiguamos ante la idea y nos preparamos para hacer la maleta si lo logran.
En Cataluña, tanto unionistas como separatistas creen a Sánchez dispuesto a vender Cataluña a los nacionalistas periféricos para mantenerse en el poder. Yo en cambio guardo cierta fé en que el afán socialista de desinflamar Cataluña y dejar a los nacionalistas sin narrativa no equivalga a una ingenua e indecente disposición a apaciguar el nacionalismo a cualquier precio.